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Red y Gale (Nombre no definido) es un fanfic de Red y Gale en una versión humanizada. Se empezaría a producir el 28 de junio del 2019.


La historia toma en torno el 12 de junio del 2009. Cuando Red a los 13 años terminaría la primaria con una graduación. Pasado esto, Red iría con sus dos amigos Chuck y Bomb. Quienes le invitaron una pizza y unos refrescos.

—Tampoco es para tanto. Sé que he mejorado mis calificaciones los últimos meses. A excepción de matemáticas. Pero no sé a qué se debe esto.— El chico rojizo dijo con una sonrisa nerviosa.

—¿En serio no lo sabes? Quizá fue por que decidiste motivarte sin ayuda de Stella.— Dijo Chuck con una sonrisa.

—No me lo recuerdes o te rompo la boca. Ya te dije que no quería hablar más de ella.

—Lo siento. No lo sabía.

—Oye, Red.— Habló Bomb. —¿Y piensas alguna vez en conseguirte otra chica?

—Eso desearía. Pero no encuentro a la indicada.

—Anímate, Red.— Chuck dijo. —Un día encontrarás a una. Ya sea si ella se enamora de ti o tu de ella.

—Gracias, Chuck.— Agradeció el chico rojo.

—No me lo agradezcas. Sino al destino y la fuerza.

—Mejor déjate de estupideces, Chuck.— Stella interviene.

—Pero si es la zorra rosada.— insultó el chico rojo

—Oh vaya. El idiota que se pasa de peleonero. Ya entiendo por qué me quedé con Chuck.

—Me prometiste que saldríamos pero me dejaste por otro.

—Uy, perdón, Red. Me distraje tanto que me enamore de otro.

—Hazte la mentirosa.

Los dos se iban a pelear pero Chuck y Bomb los detuvieron. Sin embargo no se descartaba que Red y Stella se gritaran groserías e insultos.

—Deténganse los dos. No queremos provocar que nos saquen de aquí.— dijo el amarillo tratando de calmarlos a ambos.

—Chuck tiene razón. La seguridad hoy en dia es algo estricta.

—Bueno, Stella. ¿Ahora dejamos de pelear y nos reconciliamos?

—¿Reconciliarnos? Supéralo. Ya no siento nada por ti. Entiéndelo.

—... Entonces... ¿Todavía sientes algo por la profesora Gale? ¿O tu mejor amiga fuera de la escuela?

Luego de esto, Stella golpeó a Red provocándole un sangrado en la nariz.

—¡No vuelvas a hablar de ella de nuevo!— La chica rosada gritó con mucha fuerza y furia.

—¿Y por qué no?

—No es algo que te importe.

—¿Es acaso tu historial de mal comportamiento?

—¡Mejor cállate! Eso no es asunto tuyo.

—Lo haré.— El chico rojo se fue caminando para evitar otro golpe de Stella. —Pero ten en cuenta que esto no termina. Menos ahora.

—Ya veo.— Stella paraba el dedo del medio mientras Red caminaba. —Entonces te mueres en cuanto te vea.

—Stella. Me sorprende ver tu rudeza.— dijo el chico amarillo.— ¿Acaso haces ejercicio?

—Solo un poco de caminata y unas pequeñas pruebas de fuerza.

—Entonces... ¿Mañana salimos a caminar?

—Mientras me lleves a un buen parque.

—En tanto dejes que invite a Bomb.

—Mientras tú y él no hagan ninguna tontería. De lo contrario les arranco el cabello.

—Te juro que no será así. Palabra del chico bomba.— dijo el chico que se viste de negro.

—... Hecho.— La chica rosada aceptó sin remordimiento.

Después de todo lo ocurrido, Red poco a poco fue de vuelta a su casa. Esto para colocarse papel en su nariz sangrante. Hecho esto, Red se iría a descansar. Mientras tanto, Gale con su propio carro y cosas, continuaría buscándose un nuevo hogar. Esto por la falta de dinero y trabajo debido a que fue despedida de la escuela. Sin embargo, Gale iría al parque para tomarse un descanso en uno de los asientos del parque. Había pasado casi una hora. Red con la cara lavada, iría caminando al parque para poder tomar algo de aire fresco. Pero de repente, se encontraría con Gale deprimida.

—¡Profesora! ¿Qué hace aquí?— preguntó el chico rojizo. —¿Está usted bien?

Ella no respondía nada. Fue entonces que el chico rojizo se decidió a acercársele para verla de cerca.

—Es... Es bellísima. No parece haber cambiado nada desde su última clase con Stella. ¿Pero por qué una chica se pondría deprimida en medio de un parque?— El chico rojo pensó mientras le veía la cara.

Pensado esto, Red se sentó cerca de ella despertarla de su depresión.

—Profesora Gale. No creo que me conozca pero soy Red. Sé muy bien que usted dió clases a Stella. Ella es mi exnovia.

—¿Red? He oído hablar de ti. Te conocen como un rebelde. Te enojas por todo y te encanta pelear. Te consideran un bully.

—No actualmente. Luego de que Stella me dejó, decidí estudiar día y noche para conseguir calificaciones altas. Gracias a ello terminé la primaria sin problemas.

—Veo que eres muy motivado.

—¿Y usted qué hace aquí? ¿Por qué no está en la reunión de profesores?

—Me despidieron de la escuela.

—¿Hace cuánto?

—No lo recuerdo.

—... ¿Y por qué motivo la despidieron?

—Me acusaron de maltrato. Pero en realidad, ellos me gritaron. Los callé y me dijeron maltratadora. No podía creer esto.

—Le creo. Muchos son acusados por cosas que no hicieron. Por ejemplo hubo un ataque en el salón 325. Todavía piensan que fui yo. Pero fue alguien que empezó. Nunca le ví su cara. Ni siquiera supe su nombre. Pero sé que tenía una chamarra negra.

—Ya veo... Ahora sé lo que se siente que nadie le crea nada.

—Dejando todo a un lado, ¿Quiere vivir conmigo?

—¿Pero qué dirá tu familia sobre esto?

—¿Familia? Mis padres me abandonaron hace tiempo. Y mi hermano mayor se fue hace un mes. Me dijo que iría a un centro de reclutamiento. No me dijo cuándo volvería.

—¿Y cómo te mantienes?

—Mi hermano mayor me entrenó antes de su ida. Me dijo cómo cocinar e incluso una limpieza de lugares. Y por si fuera poco, me conseguí un empleo de medio tiempo. Trabajo en un servicio de limpieza en una cafetería. Puedo ayudarla si quiere. Ahí dan buena paga.

—¿En serio?

—Tan solo acepte vivir en mi casa. Claro que tendremos la casa para nosotros dos. Así nadie la molestará. Excepto yo un poquito.

—... Eres un chico muy gentil.

Hecho esto, Red y Gale llegarían a la casa. Tras esto, Gale se sentaría a ver la tele mientras Red preparaba el cuarto. Había pasado media hora. Tras haber arreglado todo...

—Bueno, Espero que no le moleste que le diga esto pero preparé mi cuarto para que los dos podamos dormir a gusto. Yo dormiré en el piso por que sé que una princesa como usted no toleraría dormir en algo duro. Además mi cama es algo grande y muy larga.

—Nunca nadie me había llamado princesa en años. Pero tú... Me recuerda las veces que solía verme como princesa en la escuela. esto para ayudar a mis alumnas favoritas. En especial a alguien que fue mi amiga fuera de la escuela.

—Bueno. ¿Va a ver mi cuarto o no?

Luego de todo esto...

—Es un cuarto algo grande Y veo que duermes en una cama grande para dos personas.

—Terence me dijo que quería que estuviera lo más cómodo posible. Pero como usted está aquí, le recomiendo dormirse en la cama. Yo puedo dormir en el piso.

—¿Y si dormimos juntos?

Al escuchar eso, el chico rojo empezó a sonrojarse más de lo normal.

—¿Y ahora por qué esa cara tan roja y de qué tanto te ríes?— preguntó confundida. —¿Hay algo gracioso en esto?

—Es que apenas nos conocemos y quieres que me acueste contigo. Aún si eres compañera de casa.

—Es solo que... Necesito que me consueles después de lo que me pasó.

—Oh eso. Bueno. Pues claro que se podría... Bueno, iré a cocinar.

—¿Y si yo cocino?

—Lo siento. Pero pensaba hacer espagueti y ensalada de papas. No te preocupes. Cuando esté la comida, te hablo.

Horas pasadas, los dos tortolitos fueron comiendo. Sin embargo, la chica morada se impresionó tanto del sabor.

—¿Cómo lo hiciste? Esto sabe bueno. Nunca lo había probado en años.

—Tan solo requerí un poco de entrenamiento, orientación y adiestramiento. ¿Sabes?

—Pues si querías yo hubiera cocinado.

—No hace falta. Además, como yo vivo aquí y tú eres mi compañera de casa, yo te debo mantener.

—... Tú ganas. Pero ten en cuenta que habrá un día donde no podrás soportar estar solo.

Pasando la hora de comida, Red se ofreció a limpiar la mesa y la cocina. Para así lavar los platos. Gale se impresionó de tan solo ver cómo hace bien las cosas. Pasando unos minutos después de la limpieza...

—Oye, Red.— habló la chica de color amatista. —¿Dónde puedo acomodar mi ropa?

—Si quieres espera y enseguida te ayudo.

Luego de ayudar a Gale por una acomodación, Red vería su programa favorito en la TV. Sin embargo, Gale se sentaría con él.

—Oh, Gale. Veo que quieres acompañarme a ver la tele.

—¿Qué estás viendo?

—No te gustaría. Trata sobre un chico llamado Saito Hiraga que fue atrapado a otro mundo gracias a una pelirrosa llamada Louise. Quien...

—Suficiente.— interrumpió Gale. —Creo que son esos típicos animes que a ti te encantan. Te gustan esos típicos animes donde un chico esta rodeado de varias chicas.

—Bueno. Tambien hay una que trata de un chico que se encuentra una libreta que mata a varias personas. Esa última me encanta por la intriga que da.

—¿Y tú crees que esas cosas son apropiadas para ti?

—Algunas.— respondió sin remordimiento.

En construcción...

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